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Echando la vista atrás, ahora pensamos en muchas cosas que hemos aprendido y sentido en este viaje. Y es que este país es tan distinto... Nos han sorprendido muchas cosas, hemos hablado con muchos vietnamitas que nos han contado datos y curiosidades de su país que hasta ahora no hemos comentado. Y como estamos sensiblonas porque ya nos vamos, nos hemos puesto, Saigon en mano para variar, a filosofar sobre todo lo que hemos vivido y nos apetecía compartirlo con vosotros.
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Lo primero que nos chocó es que veníamos pensando en encontrar un país comunista (llegábamos con el puño izquierdo levantado). La diferencia es que aquí, a pesar de presumir de comunismo, no existe una enseñanza pública gratuita y la sanidad para todos deja también mucho que desear, lo que obliga a los vietnamitas a acudir a la sanidad privada, con el gasto correspondiente que no todas las familias pueden asumir. Así que lo del comunismo aquí es muy discutible, y mientras en Cuba, por ejemplo, puedes llegar a verle algo positivo aunque también cueste (al menos tienen educación y sanidad gratis), aquí en Vietnam no le hemos encontrado absolutamente nada. Nos ha sorprendido mucho, sin embargo, que a pesar de que la escuela no es obligatoria y les cuesta entre 15 y 120 dólares al mes, el 90% de la población sabe leer y escribir... cómo lo habrán hecho, ni idea, pero este dato nos gusta...
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Algo que sorprende también es lo fuertes que son aquí las mujeres. Son sobre todo ellas las que salen a trabajar al campo y a las calles. Desgraciadamente también hay algunas que van con sus niños en brazos, a los que probablemente utilizan para vender más, tocando la fibra sensible del turista.
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Sobre todo en Hanoi y en Saigon, en cada esquina no podíamos olvidar que es un país que ha estado en guerra hasta hace bien poquito. Lo hemos notado especialmente en el norte, donde sus gentes parecen mucho más orgullosas y resentidas con el pasado. Pero no por eso dejan de ser gente amable y educada, valiente, que entiende que el turismo es una oportunidad más para ellos.
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En cuanto a la religión, nos hemos hecho un poco de lío con este tema. Lo que sí nos queda claro es que predomina el budismo (que sigue siendo un lío mu grande). Mr. Trang, budista, intentó explicárnoslo un poco, pero de todo lo que dijo nos acordamos sobre todo de una cosa muy curiosa. Había tenido un bebé hacía casi un mes, pero aquí no le ponen el nombre hasta la primera luna nueva después de su nacimiento, y además tienen que consultar los nombres en su árbol genealógico para no "molestar" a ninguno de sus antepasados, evitando repetir un mismo nombre dentro de una misma familia.
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Sea como sea, los contrastes entre el norte, el centro y el sur los hemos notado en sus gentes, paisajes, clima, ritmo de vida, comida, rasgos, cultura, todo... Y lo que sí podemos decir de TODOS ellos, sean de donde sean, es que no nos han dejado indiferentes, y nos vamos con un recuerdo precioso, hemos tenido a ratos un nudo en la garganta, nos hemos emocionado, nos hemos reído, hemos pasado algún susto inútil, y en definitiva, hemos vivido de todo. Hemos aprovechado hasta el último momento para conocer más y más de este país y sus gentes, de las que nos llevamos sólo cosas buenas... así que os animamos, sin dudarlo, a que vengáis a conocerlo!!
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Así que por si alguien se animara a visitar este país tan entrañable, del que, repetimos, nos ha encantado absolutamente todo, os dejamos cifras y datos curiosos y nos ponemos a vuestra disposición para aburriros con historias, fotos, preguntas, chascarrillos, memeces, y lo que estéis dispuestos a aguantar!! Pero antes, y por si alguien desconfía de que se pueda dormir aquí por menos de 4 euros la noche, os dejamos las tan reclamadas fotos de algunos de nuestros hogares...
En estos 20 días, hemos consumido/estado/visto/probado aproximadamente lo siguiente...
Botellas de agua ingeridas: más de 240
Cokes/Tónicas/Mirindas (sí, aquí hay mirinda todavía!): mínimo 120
Cafés consumidos: unos 150
Plátanos (qué ricos!): al menos 60
Cervecitas ricas: que nos acordemos, unas 90
Marcas de cerveza probadas: 6, y nos quedamos con la Saigon
Kilos de arroz: más de los que hubiéramos querido
Platos de noodles: ni nos acordamos
Rollitos variados: no sé, doscientos mil?
Pancakes ricos, ricos: muuuuuuchos!
Estofado de escroto de cabra: 0
Galletas OREO devoradas: 100
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Botes de colonia gastados: 0
Paquetes de toallitas húmedas: 5
Chubasqueros que no chubascan: 3
Chubasqueros (bolsas de basura) que sí chubascan: 9
Mosquiteras usadas: 2, sólo en Phu Quoc (inútiles, nos brearon)
Malarones ingeridos: 60 de momento
Fortasec: 1 (en el tren de SaPa no te la puedes jugar)
Omeoprazol: 2 (por si acaso)
Ibuprofeno: 2
Botes de relec: 3
Toallitas anti insectos: 200.000 por lo menos
Tubos de Mytosil/Vitamina A+D: 2 (enteritos, untaditas todo el día)
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Litros de sudor transpirados: se podrían medir mejor en metros cúbicos!
Veces que nos hemos depilado: Qué más da, somos mochileras no?
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Ciudades/pueblos visitados: 15 (Hanoi, Lao Cai, SaPa, Cat Ca, Halong City, Bahía de Halong, Hue, Danang, Hoi An, Saigon, Binh Lo, Can Tho, Rach Gia, algo a 7 km de Rach Gia, Phu Quoc)
Medios de transporte probados: 7 (avión, coche, motorbike, furgoneta, jeep, buses locales, tren)
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Partidas de Continental a las cartas: unas 100
Partidas ganadas por Kiki: pues si jugamos 100, debieron ser 98
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Dinero que nos hemos gastado en vivir aquí: Muy poquito
Dinero que nos hemos gastado en compritas: Muy mucho
Viajar a Vietnam y vivir todo esto: NO TIENE PRECIO
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Mil gracias por haber estado ahí con nosotras!!!!
Muuuuuuuuchos besos!!!
16 julio 2009
Tam bièt, Vietnam!!!
Phu Quoc bajo la lluvia...
El miércoles por la mañana nos levantábamos en Rach Gia y decíamos adiós a ese lugar donde todo el mundo nos miraba raro para coger un ferry a las 8.00 a.m. Pero como la esperanza es lo último que se pierde, veíamos claros entre las nubes, qué ilusas...
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El viaje en ferry, cómo explicaros, fue cuanto menos curioso. De fondo, durante más de dos horas, una película vietnamita medio gore medio Bruce Lee, o bueno, era algo así como la versión vietnamita de una peli de Bud Spencer, donde cobraba hasta el apuntador. Y a un volumen... qué volumen!! cómo sonaban esas bofetadas, oiga!!! qué palos se daban!!! Y a ratitos en la cubierta del barco y en nuestros mullidos asientos, nos acercábamos por fin a Phu Quoc. Y llovía. Cómo llovía. Y estaba gris, muy gris.
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Pensábamos que nos íbamos a encontrar algo así...
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Y lo que nos encontramos, bueno, fue más así...
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Y no sabemos cómo, al ratito estábamos en la arena tumbadas las tres, bajo una lluvia suave, dejándonos querer. Y acabamos con una manicura, una pedicura, y una de nosotras (no diremos nunca quién), además, una depilación al más puro estilo vietnamita (ni cuchillas ni silkepil ni cera... con hilos!!), y qué resultados!! qué suavecitas!! Impresionante, después de dos horas no quedaba ni un pelito. Y así estábamos de bien, sin sol ni calor, y con algo de lluvia, pero reinas al fin y al cabo.
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La tarde en las hamacas del Beach Club jugando a las cartas, cervecita Saigon en mano, y disfrutando bajo techo de la lluvia... pero descansando que era de lo que se trataba (bueno, vale, también se trataba de ponernos morenitas, pero no se puede tener todo no?)... Debemos aclarar que, bajo este diluvio universal, disfrutábamos monísimas con nuestros bikinis y vestiditos de playa, que era lo único que esta vez habíamos considerado "imprescindible" en nuestra mochila... qué pardillas, pero qué estilosas!!!
Y entonces a la cama. Y a media noche nos moríamos de miedo. Nos despertaron los truenos y relámpagos de una tormenta que teníamos justo encima. Y caía agua, mucha agua, y el bungalow parecía que iba a salir volando. QUé viento, qué lluvia, cuánto ruido!! Y el techo de paja, y las tres durmiendo en la misma cama metidas dentro de la mosquitera, tapándonos los oídos, los ojos con la almohada, y pensando sólamente en volvernos a dormir para que pasara rápido. Pero no nos dormíamos, y aquéllo no paraba.. Y pensábamos en Pucket, en la ola gigante, y nuestro bungalow ahí, a quién se le ocurriría que era mejor uno con vistas al mar!! en qué momento!! ahora lo contamos muertas de risa, pero la verdad es que pasamos miedo, miedo del de verdad. Y no somos miedicas, pero es que... dónde estaban nuestras mamás, papás, amigos, parejas o futuros pretendientes... dónde estábais?? qué solitas nos sentimos... aaay que miedito!
Y por la mañana, más agua. Y más viento. Y nos fuimos de ahí, nos mudamos al Beach Club que ya tenía bungalow disponible ya que, no sabemos por qué extraña razón, nos daba algo más de seguridad. Y eso que los bungalows están aún más cerca del agua... pero parecen mejor acabados, no sé, los retretes tienen el American Standard que debe algo así como el primo de nuestro señor Roca. Y eso es bueno no?
Como seguía lloviendo (alguna vez habéis visto llover más de 24 horas sin parar? nosotras sí) decidimos irnos, embutidas en las bolsas de basura que sí chubascan, (eso sí, debajo íbamos con nuestros bikinis y vestiditos de playa y por supuesto en chanclas, que no teníamos otra cosa) al mercado del pueblo a dar una vuelta. Pero aquéllo se convirtió en "agárrate a donde puedas", qué viento!! Nos acordábamos de M de T y nos preguntábamos aquello de Y SI ME VUELO? Y SI ME CAIGO? Y SI ME AHOGO?
De vuelta al Beach Club, y después de una partidita en las hamacas, como habíamos sido muy valientes nos obsequiamos con un masaje cada una. Que si por la espalda, que si por los brazos, que si por las piernas, que si por los pies, que si por las manos, que si por la cara, que si por la cabeza... uno completito,vaya. Lo único "raro" es que las manos que nos sobaban la cara antes habían sobado los pies de la de al lado, pero qué mas da!! si todo eso no importa cuando te han embadurnado en un aceite muy aceitoso de coconut... en la plasta que se formaba seguro que no podía vivir ni un sólo germen!
Duchita y a cenar a las hamacas otra vez... cerrvecita Saigon y de nuevo veíamos, con miedo, como iba llegando la noche... y esta vez dormíamos a escasos 5 metros del mar. Aaaaaayyyy...
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Pero no, la noche fue mucho más tranquila que la anterior... o eso, o estábamos más cansadas, porque no nos enteramos de nada...
14 julio 2009
Mekong... riachuelos, canales y canelones...
Aquí estamos otra vez, blogadictos. Confesamos que ayer sí tuvimos wifi (aquí hay hasta en los sitios más insospechados...) pero estábamos tan cansadas que no podíamos teclear ni una letra.
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Nos habíamos levantado a las 6 a.m. en casa de nuestra querida Miss Loi. Deprisa y corriendo nos duchamos, desayunamos, le dejamos a Miss Loi todo lo "prescindible" y, con lo "imprescindible", salimos pitando a coger el autobús que nos llevaría hasta Cai Be, a unos 130 kilómetros de Saigón, nada, 3 horitas y media. Ahí cogimos un "barco" en el que navegamos hasta llegar al mercado flotante de Vinh Tho... era el primero que veíamos, y a pesar de que ya no quedaban muchos vendedores flotantes, nos resultó bastante curioso. Cada embarcación vende un tipo de producto, que anuncian colgando un ejemplar del mismo en el mástil de la barca. Os imagináis, si no, qué follón sería? De esta manera, a distancia ves colgando en lo alto melones, cebollas, calabazas, piñas...
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Seguimos navegando por los "brazos" del río Mekong, viendo por el camino las casas flotantes con sus gentes en la puerta saludando, y atracamos para bajar a comer y a echar una siestecita en las hamacas de un sitio muy vietnamita, en mitad de la nada.
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Nuestro, cómo llamarlo, Comandante en Jefe Duc, nos condujo a nuestro nuevo hogar a paso de legionario, y nosotras con la lengua fuera, y venga a pisar charcos, y con chanclas, y con lo "imprescidible". Nos impuso el toque de diana a la mañana siguiente a las 6 a.m.!!! y con un mosqueo importante le empezamos a coger manía, muuuucha manía, sobre todo Tete que no le soportaba. Y eso no hizo más que aumentar nuestro estado de crisis-pavo. No queríamos más arroz para cenar, ni noodles, ni rollitos... sólo queríamos una hamburguesa, una salchicha frankfurt de 40 céntimos el paquete de 7, albóndigas, tortillita española, solomillo, unas costillas, incluso un pollo del Plaza o una rosca de La Cantina o un champiñón de El Toque, no sé, lo normal... pero comida vietnamita noooooo... Y cogimos la Lonely, esperanzadas, y lo único que anunciaba en este pueblo como cocina occidental era el ESTOFADO DE ESCROTO DE CABRA!!! (para los incrédulos, consultar página 445 de la Lonely Planet)... jjajajaj, más crisis, más pavo. Y venga a reirnos, esto no puede estar pasando...
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Y pensando en todas estas cosas nos quedamos dormidas y tuvimos felices y suculentos sueños...
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Y entonces ha sido cuando nuestro Comandante en Jefe Duc nos la ha jugado bien jugada. Después de nuestra crisis-pavo de anoche, no se le ocurre otra cosa mejor que llevarnos a una fábrica de ARROZ!!!! Y ha sido horroroso, había arroz en grano, arroz blanco, arroz marrón, plantas de arroz, arroz en polvo, semillas de arroz... y venga a hablar de arroz!! y nuestra únida duda mientras escuchábamos era... y el arroz Brillante? por qué no se pasa?
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La tarde ha sido mucho más tranquila, al menos al principio. Un trayecto de 4 horas en un autobús local hasta Rach Gia, o eso creíamos. Porque de repente el autobús ha parado y el conductor nos ha mirado y sin hablar nos ha dicho "aquí es, bajaros". Y entonces, al otro lado de la ventanilla, se acercaban ellos. Unos diez vietnamitas pegaban sus narices al cristal del autobús, y nos miraban. Y no queríamos bajar. No allí. Pero el conductor seguía mirándonos, y no nos ha quedado otra que bajar. Y ahí estaban, nos perseguían, nos preguntaban, nos miraban raro, y decíamos que NO a todo pero ahí seguían, nos seguían...
Y entonces se nos ha ocurrido algo para que nos dejaran en paz. Íbamos a hacer como que sabíamos perfectamente a dónde íbamos con muchísima decisión. Y todas al unísono: venga chicas, salimos a la izquierda, y luego la segunda a la izquierda otra vez, estamos? vamos pues? una, dos, y tres... y Tete se va a la derecha!! Pero la hemos rescatado, y con los diez vietnamitas detrás de nosotras íbamos andando cuando Tete ha visto un cartel, EL cartel: "Rach Gia 7 km". Nos la habían jugado. Duc como te encontremos no lo cuentas, ya tienes campos de arroz pa correr!! Tiradas a 7 km de nuestro destino, con 10 vietnamitas persiguiéndonos literalmente, en un pueblo donde no habían visto un turista en los últimos 50 años. Cómo nos miraba todo el mundo!! Por suerte (y es que a pesar de todo nuestro ángel de la guarda sigue con nosotras, parece que se había quedado dormido un momento) hemos encontrado un taxi que nos ha traído hasta Rach Gia. Y a buscar dónde dormir, que no nos ha costado nada... hemos triunfado una vez más!!!
Ya os contaremos más mañana, sólo os adelantamos que cogemos un ferry a las 8 a.m. Con unas cervecitas en la mano nos despedimos un día más... Continuará... Muchos besos!!!
12 julio 2009
Buenos días, Saigon!
Hoy nos hemos levantado en casa de Miss Loi. Bajábamos somnolientas y sudaditas la escalera de caracol, y oh, sorpresa! Miss Loi nos había preparado el desayuno! En los sofás rococós nos esperaban tres platos con sandía, plátanos, piña, pan, quesitos, y unos cafés... mmm... Durante el desayuno hemos observado algo. Aquí todos los huéspedes van descalzos, y entonces nos hemos mirado nuestros pies, y tenían chanclas. Así que hemos hecho lo propio, y nos paseamos descalzas por casa de Miss Loi. Lo que no sabe Miss Loi es que probablemente nuestros pies estén más sucios que nuestras chanclas... Y es que la roña hace costra, y aquí no hay estropajo. No os asustéis, que prometemos no irnos de Saigón sin haber probado sus manicuras, pedicuras, y masajes. Pero lo haremos por vosotros, eh?
Habíamos decidido visitar hoy la ciudad, y Lonely en mano hemos salido a la calle. Aunque estamos encantadas con Miss Loi y nuestro nuevo hogar (su hogar), debemos contaros que se encuentra en una zona en la que nos han dicho que los cacos se lo pasan pipa con los no cacos. Así que hemos hecho caso a Miss Loi y hemos dejado las cámaras grandes en casa, para no tentar a la suerte. En diez minutos caminando nos hemos plantado en Phan Ngu Lao, la zona de mochileros por excelencia. De ahí al mercado de Ben Thanh, con doscientos mil puestos en un espacio enano. Están ordenados por los productos que venden, y hemos visto desde flores hasta comidas, pasando por telas, artesanía, ropa, y cucarachas. Sí, también hemos visto muchas cucarachas.
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Hemos salido del mercado en dirección al Museo de Bellas Artes, custodiado por un atento vigilante...
Como hacía mucho calor y ya llevábamos un buen rato caminando, nos hemos dado un pequeño homenaje para no desfallecer.
Una vez repuestas las pilas, a ver el Teatro Municipal y el Hotel De Ville (Ayuntamiento), al que no se puede entrar porque es la sede actual del Comité Popular. Y lo hemos visto desde fuera, y muy bonito oiga. 
Y nos volvimos a quedar sin pilas. Y casualmente era la hora de comer. Y hemos encontrado un sitio... qué sitio!!! Qué rico!!! Qué bonito!!! Qué barato!!! Qué jardín!!! El nombre, Quan An Ngon. Hemos comido en su jardín, donde mientras tanto puedes ver cómo van cocinando todo ahí fuera... nos ha encantado!!! Y volveremos, seguro.
Además es donde Marta hoy ha descubierto al fin su cerveza... Bia Saigon Especial. Mmmm...
Después de comer hemos decidido ir a ver el Museo de Recuerdos de la Guerra. Íbamos con mucha curiosidad, y la verdad es que nos ha decepcionado bastante. Lo único curioso estaba fuera del museo, y eran los aviones, helicópteros y carros de combate que exponían en la entrada.
Pero por el camino, mirad lo que nos hemos encontrado... ooooooh... el último modelo de Vietnam Pronovias.
Una cosa que nos ha llamado la atención, es que en esta ciudad hay muchísima más propaganda política que en el resto del país, y es muy fácil encontrar carteles como éste en cualquier parte.
Y de repente llegamos a la Catedral de Notre Dame. Y fíjate tú por donde que llegamos justo a misa de 6. Y los vietnamitas aquí no se bajan de la moto ni para escuchar el sermón, qué curioso!
Y como estábamos al lado del Edificio de Correos, desde donde la Lonely dice que es muy baratito llamar por teléfono, hemos pensado... vamos a saludar!! Y por eso las llamadas de hoy, que teníamos morriña!!
Para acabar el día, agotadas una vez más, hemos paseado por el mercado nocturno...
Y de repente... nos hemos encontrado a la hija de la rata que pisó Kiki en Hanoi!! Nos habrá seguido hasta aquí?? Puaaaaaagggggg...
Hoy estamos reventadas. Así que vamos a intentar conciliar el sueño, por primera vez en 3 camas separadas, que Miss Loi es más maja... A ver si Tete no nos sorprende esta noche con otro episodio de sonambulismo, y es que los que la conocéis, sabréis de qué os hablamos... que si me doy un paseo, que si me siento en tu cama y te miro fijamente en la oscuridad, que si me levanto te doy una patada y me vuelvo a acostar... sólo esperamos que no le dé por bajarse a patear a la familia de Miss Loi a la recepción!!



